Los reclamos al gobernador, Juan Manzur, por las modificaciones al Código Tributario sancionadas el martes por la Legislatura trascendieron las fronteras de la provincia. A la Casa de Gobierno ingresó el jueves una queja formal de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) por la ley que prevé una suba en la alícuota del impuesto sobre Ingresos Brutos para los grandes contribuyentes.
“Consideramos que el incremento de la presión tributaria tendrá un impacto sumamente negativo sobre las economías regionales de la provincia”, señala el texto firmado por Osvaldo Cornide (presidente) y por José Bereciartúa (secretario general) de la CAME.
Con el nuevo instrumento, el Gobierno provincial pretende recaudar el año próximo unos $ 480 millones extras. La suba en las alícuotas alcanza a los grandes contribuyentes. Para quienes obtengan ingresos brutos anuales de $ 250.000 a $ 500.000, el aumento es de 0,5%; entre $ 500.000 y $ 1 millón, de 0,75%; y de $ 1 millón en adelante, 1%. La medida, además, implica un alza que ronda el 30% para los contribuyentes que pertenecen a la tercera escala -siempre que sus actividades no estén eximidas-.
La CAME coincidió con las críticas de los legisladores opositores -que se opusieron en el recinto- y con los planteos de la Federación Económica de Tucumán (FET). “Con la aprobación del proyecto es dable esperar un agravamiento de la aguda crisis que ya aqueja a los contribuyentes individuales ya las empresas pymes, con el consiguiente colapso de la actividad económica general. Por ello, solicitamos que vete la ley o que tenga a bien modificar el decreto reglamentario del artículo referido al aumento de los alícuotas sobre los Ingresos Brutos”, reclamaron los referentes de la confederación empresaria nacional.
En idéntico sentido, la FET había advertido a Manzur sobre las implicancias del proyecto aprobado. “El impuesto sobre Ingresos Brutos es uno de los más distorsivos: desalienta la realización de las actividades económicas gravadas, encarece los precios al consumidor y, en especial, incita a la elusión (del pago)”, remarcaron Pedro Omodeo, titular de la FET, y Gregorio Werchow, secretario general del organismo, en una nota. Y alertaron que la reforma al Código Tributario “provocará el traslado del aumento de la alícuota a los precios de los productos y servicios; y con ello, una segura pérdida de competitividad por parte de las actividades que se desarrollan en la provincia”.
El legislador radical Fernando Valdez volvió a repudiar la ley sancionada por sus pares del oficialismo. “Con este nuevo incremento en Ingresos Brutos, Manzur profundiza la voracidad fiscal que fue una de las marcas de la gestión de José Alperovich y la gran culpable de que Tucumán se encuentre en esta situación de estancamiento”, sentenció el opositor. Luego, ironizó respecto de algunas actividades a las que no impactará la suba. “Llama la atención que entre las actividades que no sufrieron el ajuste de las alícuotas estén los call centers y la producción de arándanos”, conjeturó Valdez. “El camino para atraer inversiones a Tucumán es justo el contrario”, completó el legislador.